Génesis planeta Tierra

Ana Lilia Molina-Hernández

Tierra, el mitológico nombre de nuestro planeta acuñado en honor a la diosa Terra o Gea. Para la cultura griega, esta deidad existió desde el origen del mundo y junto con Urano, su hermano y esposo, dio lugar a una vasta descendencia, en honor a los cuales se nombraron otros planetas.

Este mundo azul, es el único hogar que conocemos y del cual formamos parte desde hace 200 mil años, aproximadamente, un suspiro en comparación a la existencia del universo y de La Tierra misma, que ha girado desde hace más de  mil millones de años. Poniéndolo en perspectiva, si la Tierra llevara existiendo un año entero, nosotros los humanos, habríamos llegado en los últimos 23 minutos. Con esta metáfora en mente, será sencillo imaginar que la Tierra, tan dinámica como es, al inicio de ese año metafórico (4 mil 500 millones de años) no se parecía en nada a estos últimos 23 minutos. Es precisamente esa historia la que les quiero compartir… Cómo ha cambiado este planeta desde su nacimiento hasta el nuestro.

Existen varias teorías sobre el origen de la Tierra. La que ha tenido mayor aceptación entre los investigadores, sostiene que nuestro planeta se formó a la par de nuestra estrella el Sol, debido al colapso gravitacional  de materia en una nube altamente densa. La materia que no fue capturada por la gravedad del Sol, fue expulsada por el viento solar, parte de esa materia colisionó entre sí formando protoplanetas, que son cuerpos celestes relativamente pequeños –por ejemplo del tamaño de la luna–, considerados embriones planetarios. Mientras seguía formándose el Sol o digamos, en el camino a una etapa más estable, algunos protoplanetas colisionaban entre sí hasta alcanzar una masa tal, que por efecto de su gravedad y de otros factores, lograban una forma casi esférica con la que estamos más familiarizados, y una órbita “limpia” sobre la cual girarían alrededor del Sol. Este fue el nacimiento de nuestro planeta, a 150 millones de km del joven Sol, a partir de la colisión de los protoplanetas y el choque de innumerables meteoritos a temperaturas que alcanzaban miles de grados centígrados y una intensa radiactividad –si existiera un infierno debiera ser ese–.

A los cientos de millones de años de edad comenzó el enfriamiento y con ello el verdadero diluvio interminable que llegaría a cubrir hasta el 90% de la superficie de nuestro planeta con agua, la cual posiblemente llegó en el interior de innumerables meteoritos que chocaron con la Tierra. La poca superficie terrestre existente en ese momento eran islas generadas por la intensa actividad volcánica, que con el tiempo fracturó la corteza existente bajo el inmenso océano, escupiendo toneladas de lava basáltica que darían como resultado al conocido granito, menos denso que el agua, lo que le permitió emerger a la superficie y formar continentes primitivos tras los primeros mil millones de años.

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Los cambios continuaron en el planeta y en algún punto surgieron los organismos fotosintetizadores –historia que dejaré para otra ocasión–, estos lograron desarrollarse y dispersarse entre los primeros mil y 2 mil millones de años; ellos lo cambiarían todo. Colonias de bacterias fotosintetizadoras conocidas como estromatolitos, lograron acumularse alrededor de las costas someras y oxigenaron la atmósfera, una en la que el resto de la vida lograría existir y evolucionar, aunque para eso faltaban millones de años. Fue en ese momento cuando el océano y el cielo se tornaron azules por efecto del oxígeno sobre los otros elementos químicos. Por cierto, hoy en día podemos conocer colonias de estromatolitos activas, por ejemplo en la laguna de Bacalar, Quintana Roo, y de paso visitar uno de los sitios más bonitos del país.

Cuando la Tierra alcanzó poco más de 3 mil años de edad, los continentes primitivos se acercaron hasta formar un inmenso bloque conocido como Rodinia. En ese entonces la temperatura ya había descendido y la atmósfera era rica en oxígeno, pero aún no existía vida en la superficie terrestre. A los 3 mil 800 millones de años de edad, Rodinia se fragmentó por una intensa actividad volcánica que derivaría en una lluvia ácida monumental, con la cual se precipitaron grandes cantidades de dióxido de carbono (CO2), debilitando así el efecto invernadero que genera ese gas –efecto con el cual estamos tan familiarizados por aquello del cambio climático–. En aquel periodo, la Tierra perdió tanto calor que la temperatura descendió hasta 50º C bajo cero, el resultado: una bola de nieve, un mundo congelado con un centro fundido. Sin embargo, esto no duró para siempre, de nuevo la actividad volcánica intervino con fuerza y restauró el efecto invernadero que acabó con la mega glaciación. Fue entonces, hace aproximadamente 500 millones de años, cuando la vida se desató, ocurrió la famosa explosión cámbrica; las plantas cubrieron la superficie terrestre, los animales incursionaron en la tierra y la capa de ozono nos rodeó. Todo iba bien para la vida y el planeta parecía más tranquilo, pero el centro de la tierra nunca deja de latir. Así, hace 250 millones de años la actividad volcánica se re-intensificó en la región que actualmente conocemos como Siberia, resultando en la extinción de 95% de las especies; la vida como tal pasó un revés del que se recuperaría con más fuerza, esta vez para re-colonizar la Tierra con grandes hileras de dientes y varios metros de altura, se abrieron paso los dinosaurios, todo esto en un supercontinente: Pangea.

El dominio de los dinosaurios fue total y estuvo ligado a la existencia y fragmentación de Pangea hasta hace aproximadamente 60 millones de años, cuando el supercontinente terminó por separarse. Para entonces los dinosaurios se habían dispersado en los continentes y estaban listos para afrontar todo, excepto el colosal meteorito que acabaría con su reinado; uno tan grande que generaría otra extinción en masa. Un meteorito de 10 km de diámetro, para darnos una idea de la dimensión, esa es la altura  a la que hoy en día vuelan los aviones comerciales, más alto que el monte Éverest. El impacto ocurrió en lo que hoy conocemos como Península de Yucatán, reconfigurando la atmósfera terrestre, generando tsunamis que arrasaron las costas y llevándose aproximadamente el 70% de la vida.

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Mientras tanto, las placas tectónicas continuaban moviéndose y las montañas que conocemos hoy como el Everest o los Pirineos terminaron de formarse, dando nacimiento a ríos tan famosos como el Ganges hace 50 millones de años y algunos más jóvenes como el Yangtze en China, hace aproximadamente 25 millones de años. En este escenario, sin competencia, los mamíferos –que antes convivían o más bien se escondían de los dinosaurios– se abrieron paso, sobreviviendo a una serie de glaciaciones que ocurrieron durante los últimos 2 millones de años, hasta la última, hace 10 mil años. En este periodo evolucionaron los homínidos, dando origen al Homo sapiens hace 200 mil años, ¿recuerdan? En los últimos 23 minutos del año metafórico.

Después de la última glaciación (hace 10 mil años) los humanos se dispersaron por todo el globo hasta proclamar la corona que solo los dinosaurios habían ostentado: el dominio del mundo. ¿Será que nuestro propio reinado dure tanto? ¿O algún evento geológico o cuerpo celeste cambiará nuestro curso y el del planeta una vez más? Es tal nuestro progreso como especie en tan poco tiempo y nuestro impacto sobre el planeta que estamos acelerando el calentamiento del mismo, forzando el deshielo de los polos y modificando las características químicas de nuestra atmósfera, suelo y océano. Tal vez no necesitaremos de un cataclismo natural para dar paso a otras especies en un planeta algo diferente.

¿Te pareció interesante? Ojalá, pero si buscabas una explicación más sencilla, te paso la que me dijo mi amigo y geólogo de la UNAM, José Estrada, cuando le pregunté ¿Pepe, cómo se formo el planeta Tierra? “Pues es fácil: había materia y la gravedad hizo todo lo demás”.

Si quieres saber más sobre el origen de la Tierra y teorías alternativas, puedes consultar textos y videos como:

-Garcia-Segura, G., Tenorio-Tagle, G., Franco, J., & Yorke, H. W. (2004). “Gravitational collapse: from massive stars to planets. In Revista Mexicana de -Astronomia y Astrofisica Conference Series (Vol. 22).

-Jacobsen, S. B. (2003). “How old is planet Earth?”. Science300(5625), 1513-1514.

 

Links a videos:

https://www.space.com/19175-how-was-earth-formed.html

https://youtu.be/SYOarZKipnU

https://youtu.be/FgdBE127FCQ

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