Carta de Clarice Lispector a su mejor amiga

¿Cuántas veces se han encontrado, inesperadamente porque así llegan las mejores cosas de la vida, con una persona que al final acaba significando la amistad o el amor más importante para ustedes?

La pregunta la lanza la Liebre Lunar, y es que mientras leía la siguiente carta, recordó que cuando vivió en La Tierra conoció sorpresivamente a gente fantástica que le cambió el modo de ver el mundo.

Pero ya es demasiado hablar sobre el conejillo que nos observa desde La Luna… Y mejor los dejamos con la misiva que en 1970 escribió una de las mejores autoras brasileñas a la que se convirtió en su mejor amiga, secretaria y editora. Nos referimos a Clarice Lispector, quien un día conoció a Olga Borelli, la hizo su cómplice y le confió que entre sus más grandes temores estaba el futuro… Cabe señalar que la escritora murió dos años después, luego de haber sido operada por un tumor cerebral.

11- 12- 1970

    Olga, escribo esta carta a máquina porque mi letra anda pésima.

    He encontrado, sí, una nueva amiga. Pero tú sales perdiendo. Soy una persona insegura, indecisa, sin rumbo en la vida, sin timón para guiarme: en realidad no sé qué hacer conmigo. Soy una persona muy miedosa. Tengo problemas reales gravísimos que después te contaré. Y otros problemas, esos de la personalidad. ¿Tú me quieres como amiga aún así? Si lo quieres no digas que no te he avisado. No tengo cualidades, sólo fragilidades. Pero a veces (no pongas atención en los acentos, quien los pone por mí es el tipógrafo), pero a veces tengo esperanza. El paso de la vida a la muerte me asusta: es igual como pasar del odio, que tiene un objetivo y es limitado, al amor que es ilimitado. Cuando me muera (modo de decir) espero que tú estés cerca. Tú me has parecido una persona de enorme sensibilidad, pero fuerte.

    Tú has sido mi mejor regalo de cumpleaños. Porque el día 10, jueves, fue mi cumpleaños, y tú me has regalado el Niño Jesús que parece un niño alegre que juega en su cuna tosca. A pesar de que, sin que tú lo sepas, me has dado un regalo de cumpleaños, sigo creyendo que mi regalo de cumpleaños ha sido tu propia aparición, en una hora difícil, de gran soledad.

    Necesitamos charlar. Resulta que yo creía que no había más que hacer. Entonces vi un anuncio de un agua de colonia Coty, llamada Imprevisto. El perfume es barato. Pero me sirvió para recordarme que lo bueno inesperado también sucede. Y siempre que estoy desanimada, me pongo el Imprevisto. Me da suerte. Tú, por ejemplo, no estabas prevista. Y yo imprevistamente acepté la tarde de autógrafos.    

Tuya,

    Clarice

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: